Cuando buscamos una forma más respetuosa de dar color al cabello, una de las dudas más habituales es qué tipo de coloración elegir: barros u óleos. Ambos forman parte de la Cultura de Color de Secretos del Agua y trabajan con materias de origen vegetal y mineral, pero no ofrecen exactamente las mismas posibilidades ni tienen por qué utilizarse de la misma manera.
La elección depende de lo que necesitemos conseguir. Los barros y los óleos permiten trabajar el color de forma diferente, y factores como la base natural, las canas, las coloraciones anteriores o el resultado que buscamos ayudan a determinar cuál es la opción más adecuada.
Además, dentro de un trabajo de color podemos recurrir a pigmentos específicos para matizar, neutralizar o potenciar determinados reflejos. No los planteamos como una tercera opción entre barros u óleos, sino como otra herramienta que puede formar parte de una coloración personalizada.
En Celeste Capafons trabajamos con la Cultura de Color de Secretos del Agua, combinando diferentes productos y técnicas según las características de cada cabello y el resultado que queremos conseguir.
¿Qué diferencia hay entre los barros y los óleos?
La principal diferencia está en cómo trabajan el color y en las posibilidades que ofrece cada sistema.
Los barros son una coloración elaborada a partir de arcillas, plantas, minerales y extractos vegetales. Sus pigmentos se depositan sobre la fibra y se integran con la propia base del cabello, por lo que el resultado está muy relacionado con el color de partida y con la presencia y distribución de las canas.
Los óleos amplían las posibilidades cuando necesitamos realizar otro tipo de trabajo de color. Secretos del Agua los formula a partir de pigmentos al óleo y aceites vegetales y, dentro de su Cultura de Color, permiten trabajar diferentes tonos, corregir determinados reflejos, cubrir cabellos blancos o realizar aclaraciones cuando el resultado lo requiere.
Por tanto, los barros no son mejores que los óleos ni los óleos mejores que los barros. La pregunta que debemos hacernos es qué queremos conseguir y cuál es la técnica más adecuada para hacerlo teniendo en cuenta las características del cabello.
¿Cuándo elegir una coloración con barros?
Los barros son especialmente interesantes cuando queremos trabajar el color aprovechando la propia base del cabello y conservar un resultado con diferentes matices.
Esto se aprecia muy bien en cabellos con canas. En lugar de crear necesariamente un color completamente uniforme desde la raíz hasta las puntas, podemos aprovechar las diferencias entre los cabellos blancos y pigmentados para conseguir distintos reflejos y un resultado multitonal.
Pero las posibilidades de los barros van mucho más allá de los tonos cobrizos o rojizos con los que tradicionalmente se relaciona la coloración vegetal. Podemos trabajar diferentes bases y tonalidades tanto en cabellos rubios como morenos.
Además, dentro de Secretos del Agua encontramos los Barros Original y los Barros Gold, que permiten ampliar las posibilidades hacia diferentes matices cálidos y fríos.
En nuestra guía sobre los tonos de los Barros de Secretos del Agua explicamos con más detalle cómo influyen la base, las canas y la tonalidad elegida en el resultado. Y si buscas específicamente matices fríos, también puedes consultar nuestro artículo sobre Barros Gold para tonos fríos.
¿Cuándo elegir los óleos?
Con los óleos podemos ampliar las posibilidades de color cuando el barro no nos permite conseguir por sí solo el resultado que buscamos. Podemos trabajar diferentes tonalidades, conseguir una mayor cobertura de los cabellos blancos, corregir determinados reflejos o realizar aclaraciones, siempre en función de la base y del objetivo de color.
Esto no significa que todas las personas que quieran cubrir sus canas necesiten óleos, ni que siempre debamos recurrir a ellos cuando queremos cambiar el color. En Celeste valoramos la base de partida, el porcentaje y distribución de las canas, el historial del cabello y el resultado deseado antes de decidir cómo vamos a trabajar el color.
Por eso podemos encontrarnos con dos personas que aparentemente buscan un color parecido y para las que recomendamos trabajos de color completamente diferentes.
¿Y qué papel tienen los pigmentos?
Los pigmentos son otra herramienta que podemos incorporar al trabajo de color cuando necesitamos matizar, neutralizar o potenciar determinados reflejos.
Un buen ejemplo es el Pigmento Plata de Secretos del Agua, un concentrado botánico azul que permite neutralizar reflejos amarillos y anaranjados y aportar matices más fríos y plateados.
Puede resultar especialmente interesante en determinados cabellos blancos, decolorados o con mechas, así como cuando necesitamos corregir reflejos cálidos que han aparecido con la evolución del color.
Los pigmentos nos ayudan a entender por qué una coloración personalizada no consiste simplemente en escoger un tono. A veces necesitamos aportar color, otras modificar una base y otras simplemente corregir o potenciar un determinado matiz.
Barros u óleos: ¿qué necesita mi cabello?
Aunque la elección debe realizarse después de observar el cabello, podemos resumir algunas de las principales diferencias entre ambos sistemas:
| Barros | Óleos | |
| Cómo trabajan el color | Se integran con la base y sus propios matices | Permiten una mayor modificación del color de partida |
| Resultado | Multitonal y condicionado por la base | Personalizado, luminoso y multitonal |
| Canas | Permiten integrarlas creando diferentes reflejos | Permiten trabajar una mayor cobertura del cabello blanco |
| Aclaración | No es su función principal | Permiten realizar aclaraciones cuando el trabajo de color lo requiere |
| Cuándo pueden interesar | Cuando queremos trabajar aprovechando la base y sus matices | Cuando necesitamos ampliar las posibilidades de modificación del color |
Esta comparación sirve para entender sus diferencias generales, pero no sustituye un diagnóstico del cabello. En algunos trabajos, además, podemos utilizar diferentes técnicas para conseguir el resultado que buscamos.
¿Qué es mejor para cubrir las canas: barros u óleos?
Depende de cómo sean esas canas y, sobre todo, de cómo queramos que se vean después de la coloración.
Los barros permiten aprovechar las diferencias existentes en el cabello para integrar las canas dentro de un resultado multitonal. Los cabellos blancos pueden adquirir diferentes reflejos y aportar puntos de luz en lugar de quedar necesariamente igualados con el resto de la melena.
Los óleos ofrecen otras posibilidades cuando buscamos una mayor cobertura del cabello blanco o necesitamos modificar el color de otra manera.
Por eso tener canas no significa automáticamente que necesitemos barros u óleos. No es igual tener unas pocas concentradas en determinadas zonas que un porcentaje elevado repartido por toda la cabeza, ni querer conservar la propia base que buscar un cambio de color.
El diagnóstico nos permite decidir cómo trabajarlas para que formen parte del resultado final.
¿Barros u óleos si quiero aclarar mi cabello?
Aquí conviene diferenciar entre aclarar la base, aportar luminosidad y modificar un reflejo, porque aunque visualmente puedan parecer procesos similares, técnicamente no son lo mismo.
Los barros aportan pigmentos y matices sobre la base existente, pero no están pensados para aclarar el tono natural del cabello. Si buscamos una aclaración, los óleos nos ofrecen más posibilidades para modificar la base y conseguir el resultado deseado.
También existen técnicas específicas para conseguir determinados efectos. El Difuminador Solar, por ejemplo, permite trabajar aclaraciones progresivas sobre el tono natural para crear reflejos y aportar luminosidad.
En otros casos lo que necesitamos no es aclarar, sino neutralizar un reflejo demasiado amarillo o anaranjado. Ahí puede entrar en juego un pigmento específico.
Por eso, antes de decidir qué producto utilizar, necesitamos saber qué queremos modificar realmente del color actual.
Llevo tinte o mechas, ¿puedo pasarme a los barros?
Haber utilizado anteriormente tintes o llevar mechas no significa necesariamente que no podamos empezar a trabajar con barros.
Lo que cambia es el punto de partida.
Antes debemos observar la raíz natural, los diferentes colores presentes en medios y puntas, las posibles decoloraciones anteriores, las canas y el estado general del cabello.
En algunos casos podemos comenzar a trabajar con barros directamente y, en otros, será preferible realizar una transición progresiva o combinar diferentes técnicas. Llevar mechas, un tinte anterior o buscar un tono rubio no excluye los barros; simplemente hace necesario valorar bien el punto de partida antes de decidir cómo trabajar el color.
¿Se pueden combinar barros y óleos?
Sí. No tenemos por qué entender los barros y los óleos como dos caminos incompatibles.
Un trabajo personalizado puede requerir conservar determinados matices de la base, modificar otros o corregir un reflejo concreto. Dependiendo del objetivo, podemos utilizar diferentes herramientas dentro del mismo planteamiento de color e incorporar también pigmentos cuando necesitamos ajustar determinados matices.
Esta es precisamente una de las razones por las que copiar exactamente el color de otra persona no siempre es posible ni necesariamente recomendable. El resultado depende de la base sobre la que trabajamos y una misma formulación puede evolucionar de forma diferente en dos cabellos distintos.
Entonces, ¿qué es mejor para mi cabello: barros u óleos?
La respuesta corta es que no existe una opción mejor para todos los cabellos.
Los barros pueden ser una buena elección cuando queremos trabajar el color aprovechando la base y mantener un resultado multitonal. Los óleos amplían las posibilidades cuando necesitamos modificar más el color, trabajar una mayor cobertura del cabello blanco o realizar determinadas aclaraciones.
Y los pigmentos pueden ayudarnos a ajustar el resultado cuando necesitamos neutralizar, matizar o potenciar determinados reflejos.
Para decidir qué necesita cada cabello debemos valorar la base natural, el porcentaje y distribución de las canas, las coloraciones anteriores y el resultado que queremos conseguir.
Por eso el diagnóstico previo es una parte fundamental del trabajo de color.
Coloración con barros y óleos de Secretos del Agua en Valencia
En Celeste Capafons entendemos la coloración como un trabajo personalizado, en el que técnica, experiencia y conocimiento del cabello son tan importantes como el tono que queremos conseguir.
Trabajamos con barros y óleos para crear colores naturales, luminosos y adaptados a cada persona, buscando siempre que el resultado se integre con el cabello y evolucione de forma bonita con el paso del tiempo.
Si estás pensando en cambiar tu color o buscas una alternativa diferente a la coloración convencional, puedes visitarnos en nuestro salón de Valencia y estudiaremos tu caso de forma personalizada.
Preguntas frecuentes sobre barros y óleos
¿Qué es mejor, barros u óleos?
No existe una opción mejor para todos los cabellos. Los barros trabajan el color aprovechando la base y sus matices, mientras que los óleos amplían las posibilidades cuando necesitamos modificar más el color, trabajar una mayor cobertura del cabello blanco o realizar determinadas aclaraciones.
¿Qué cubre mejor las canas, los barros o los óleos?
Depende del resultado buscado. Los barros permiten integrar las canas dentro de un resultado multitonal, mientras que los óleos ofrecen otras posibilidades cuando buscamos una mayor cobertura del cabello blanco. El porcentaje y distribución de las canas también influyen en la elección.
¿Los barros pueden aclarar el cabello?
Los barros aportan pigmentos y matices sobre la base existente y su función principal no es aclararla. Cuando queremos realizar una aclaración debemos valorar otras técnicas dentro del trabajo de color según el punto de partida y el resultado deseado.
¿Qué función tienen los pigmentos?
Los pigmentos pueden utilizarse para matizar, neutralizar o potenciar determinados reflejos. El Pigmento Plata de Secretos del Agua, por ejemplo, permite neutralizar amarillos y anaranjados y aportar matices más fríos o plateados.
¿Puedo pasar del tinte convencional a los barros?
Sí, pero primero debemos valorar la coloración anterior, la raíz natural, las posibles mechas o decoloraciones, las canas y el resultado que queremos conseguir. Dependiendo del punto de partida, la transición puede ser directa o progresiva.
¿Se pueden combinar barros y óleos?
Sí. No siempre es necesario elegir exclusivamente uno de los dos sistemas. Dependiendo de las características del cabello y del objetivo de color, pueden utilizarse diferentes técnicas e incorporar pigmentos para ajustar determinados matices.

